Flash es mi segundo amigo, yo tuve primero un Boxer Canela llamado Rambo, con él fue con quien yo empecé y me enganche al mundo del Agility.
El Agility para nosotros es igual a diversión en donde aprendemos lo impensable cada día y experimentamos multitud de sensaciones, eso sí, todas ellas agradables. Formamos un equipo genial tanto en casa como en la competición porque no nos importa ganar o perder, lo que sí nos importa es poder hacer algo juntos, disfrutar, pasarlo bien y sobre todo ser equipo.