Un día estaba jugando con mis hermanitos y llegó a casa una buena amiga de mi criadora Susana, esta amiga de Susana me agarró en sus brazos y dijo: “Susana, yo quiero un perro así, qué bonita es y qué cariñosa”.
Pues bien!! Aquí comienza mi historia: a los pocos días comprendí que mi nueva dueña era Ana Bustamante y no sabéis cómo me alegro porque ella me ha convertido en la estrella de casa.